Verse y amarse locamente fue una sola cosa.
Ella tenía los colmillos largos y afilados.
El tenía la piel blanda y suave: estaban hechos
el uno para el otro.
(leido en www.escritores.cl en donde aparece la siguiente referencia: Poli Délano. Sin morir del todo. México: Extemporáneos, l975, pág. 54.)