Es el título del siguiente y minúsculo cuento. Lo leí en el precioso libro de José Díaz titulado Ojos de aguja. Antología de microcuentos editado por Círculo de lectores. Su autor es Enrique Anderson Imbert.
«El ángel de la guarda le susurra a Fabián, por detrás
del hombro:
-¡Cuidado, Fabián! Está dispuesto que mueras en
cuanto pronuncies la palabra zangolotino.
- ¿Zangolotino?-pregunta Fabián azorado.
Y muere»