Granada, como la mayoría de las ciudades de España y Europa, ha tenido durante la década de los 30 y 40, una afición importante al Tango, teniendo como referencias fundamentales a Carlos Gardel, la "orquesta típica" y finalmente a Carlos Acuña. Durante ese período no se pueden establecer nexos específicos entre el tango y la ciudad de Granada. Recién en 1980, por la concurrencia de un conjunto de aparentes casualidades, se inicia un proceso de acercamiento cultural de la ciudad de Granada y el Tango, que en aquel momento se vivió como una excéntrica afectación cultural. El punto de partida, fue reconocer en el estilo literario de los jóvenes poetas granadinos de entonces, un tono existencial y urbano en sus poesías, que recordaba a algunas de las letras de los mejores tangos porteños transportados a otro espacio y a nuestro tiempo. Así fue que se convocó un concurso de letras de tango que redactó el joven profesor, de entonces, Mariano Maresca que junto al agudo ensayo "Del primero al último Tango" de Juan Carlos Rodríguez y a las colaboraciones de Julio Cortázar, Mario Benedetti y Daniel Moyano formaron la base del libro "Granada Tango", editado por el bar y Centro Cultural "La Tertulia".
El libro "Bailó con las ciudades" nos sirvió para ir reconociendo en el Tango, no solo un espacio de placer y encuentro, sino también, un instrumento para conocer mejor las ciudades, donde los años transcurren con una cadencia similar con la que el tiempo modifica nuestros cuerpos. El tango es, justamente, el género que mejor ha captado y manifestado la interrelación de la doble temporalidad de la ciudad y el cuerpo.
En 1980, Graciela Giordano canta y estrena en el Auditorio Manuel de Falla, además de tangos tradicionales, tres de los tangos escritos por los poetas granadinos Javier Egea, Luis García Montero y el pintor Claudio Sánchez Muro con música del Cholo Montironi. Fue también en aquella primera época cuando estuvo el Cuarteto Cedrón y Raúl Alcover le pone música y canta el poema "Noche Canalla" de Javier Egea. Recientemente Daniel López y Alvaro Salvador retoman ese proceso con la edición del CD "Tangos de aquí de allá" estrenado en el 10º Festival.
Sería largo enumerar las anécdotas fortuitas y/o premeditadas que transcurrieron vinculadas de alguna manera al Tango. Lo que no se podría olvidar es una Embajada Cultural organizada por el CLAS (Comité Latinoamericano de Solidaridad) que tuvo como lema "Granada en Buenos Aires un brindis por la Democracia". Fueron 60 granadinos ilusionados porque Argentina había terminado con sus oscuros años de dictadura, allí estuvieron , entre otros, el cantautor Carlos Cano, los poetas Luis García Montero y Antonio Jiménez Millán, el cantor Paco Moyano, Rafael Habichuela, Manolo Gil , Juan Cruz, etc. Pasamos muchas noches en el Bar Sur y en el Unión. Tertulias en el Tortoni. Se produjeron encuentros entrañables con el poeta Luis Alberto Quesada y la actriz Juanita Hidalgo. En el acto inaugural de las Jornadas de la Embajada Cultural decía Luis García Montero.
Años más tarde, en 1989, se realiza el 1º FESTIVAL INTERNACIONAL DE TANGO auspiciado por el Ayuntamiento de Granada donde participa el cantor Enrique Morente con el título "Bienvenida del Flamenco al Tango". En ese 1º Festival ya participan figuras como Horacio Ferrer, Héctor Stamponi, Raúl Garello, Alejandro Barletta, Osvaldo Requena, Miguel Zotto y Milena Plebs, Gustavo Noccetti, Suarez Paz, Binelli, etc.
En los Festivales de Granada no solo se incluyó e incluye en su programación a grandes figuras del tango, sino que también se organizan seminarios, clases de danza, talleres para músicos, exposiciones, animación urbana, fiestas de trasnoche, etc., que configuran lo que en el Festival Granadino de denomina como "espacio cultural de tango".
La idea que dio origen a los Festivales de Tango de Granada es la de concebir al Tango como una manifestación cultural de la "ciudad genérica de nuestra época". Asimismo se reconoce, como fue en su origen, que tiene poco sentido buscar una pureza en el tango o demarcar sus límites. En este sentido, el Festival ha desarrollado en su programación, un aparente eclecticismo que responde a la decidida convicción de que el tango es una expresión cultural capaz de manifestarse en la música instrumental, en la canción, en la danza... y que a su vez las fases de su desarrollo, en su evolución histórica, pueden ser concebidas como opciones estéticas del presente. También se ha incluido a grandes figuras de otros géneros "hermanos" o limítrofes al tango como Enrique Morente, Nati Mistral, Maximiliano Guerra, Alejandro Barletta, Orquesta Ciudad de Granada, Tete Montoliú, Imperio Argentina, El Cabrero, Lágrima Ríos, etc., y en el 10º Festival, estuvieron presentes Julio Bocca, Eleonora Cassano, Alfredo Alcón, Cesar Isella, Ana María Stekelman y Pepe Habichuela.
De la inmensa cantidad de anécdotas que fueron dejando cada uno de los Festivales , recuerdo especialmente cuando Eladia Blázquez visita la Casa-Museo de Federico Garcia Lorca en Fuentevaqueros y toca en el piano de Federico, con el silencio cómplice y emocionado de los presentes o cuando en ese mismo año, Eladia cierra el Festival junto al "Polaco" Goyeneche cantando a dúo "Volver".
Recuerdo también cuando músicos de jazz manifestaban sorpresa y fascinación después de escuchar a Salgán, De Lío, Tarantino, Ridolfi y Marconi. Inolvidable fué la presentación de la orquesta del maestro Osvaldo Pugliese en el Auditorio Manuel de Falla.
En ese 3º Festival se presenta a Adriana Varela, cuando ella no sospechaba que se convertiría en una de las voces femeninas más exitosas del tango. En el año 1992, se realiza el 4º Festival, a partir del cual se incrementa el papel de la danza con la participación del espectáculo "Juan Carlos Copes, tango, magia y seducción". Las fiestas de trasnoche de ese año tienen lugar en el tradicional cabaret de Granada "El Rey Chico", que después de muchos años, abre sus puertas para que entre el tango.
Al año siguiente, el antiguo teatro de Granada "Isabel La Católica" se cierra por reformas y el escenario del Festival se desplaza al flamante Palacio de Congresos y Exposiciones con capacidad para dos mil personas. Será la Orquesta de Leopoldo Federico y Maximiliano Guerra y Silvia Basilis los que ese mismo año logran un lleno absoluto. Fue esa misma noche cuando Nestor Marconi y Leopoldo Federico hacen un memorable diálogo de bandoneones mano a mano.
La preocupación del Festival por vincular el género del Tango con la ciudad de Granada lo hace receptivo a las propuestas del maestro Osvaldo Requena de incorporar a la Orquesta Ciudad de Granada y al coro de la Universidad a la programación de los Festivales, interpretando Tangos. En el mismo sentido el bandoneonista y director Néstor Marconi forma un taller de músicos que cristaliza en un quinteto integrado por jóvenes músicos granadinos. Asimismo, la pareja de baile Marta y Manuel, inicia en la ciudad de Granada, una escuela estable de tango-danza.
Sería interminable relatar anécdotas como la siguiente: una noche de trasnoche en el restaurante "Chikito", al terminar la actuación, coincidieron cenando, Horacio Ferrer, Fernando Soler, y otros. Después de comer y cuando la bebida aún no interrumpe la actividad creativa, Horacio Ferrer, escribe una canción. Soler la canta, la música surge como parte de la magia de la noche. Al día siguiente se interpretó esa canción, en el escenario del Festival, reconstruyendo su proceso de elaboración.
Es habitual que el encuentro de los artistas dentro del marco del Festival estimule la creación artística.
Después de seis Festivales, después de haber pasado, además de los artistas ya nombrados, figuras como: Osvaldo Berlingieri, Atilio Stamponi, Roberto Pansera, Cacho Tirao, Rubén Juárez, Carlos Acuña, Paya Díaz, Alberto Podestá, Los Dinzel, Carlos y María Rivarola, Orquesta Jorge Arduh, Nélida y Nelson, Ricardo y Nicole, Héctor y Susana, Vat-Macri, Antonio Agri, Reynaldo Nichele, Leo y Eugenia, Pablo y Beatriz, entre otros, no era aventurado afirmar que el Festival Internacional de Granada era un proyecto consolidado. En esos momentos se podía aspirar a dar un paso adelante en la proyección del propio Festival, se trataba de abordar una iniciativa que de forma a la idea que soportaba los Festivales de Granada que con tanto celo se defendió durante todos esos años: la realización de una Cumbre Mundial de Tango con el lema "Desde Granada el Tango convoca ciudades" sólo se podía realizar con rigor y coherencia concibiendo al Tango como cultura viva, y admitiendo que "creadores de ciudades lejanas a la cuna porteña" podían proponer su perspectiva del Tango con pleno derecho, del mismo modo que lo hacen los artistas europeos de Jazz con la música de "los negros americanos". En 1992, cuando Buenos Aires fué capital cultural de América Latina se realizó una Cumbre de Tango que no se la nominó "1ª" porque no tenía afán de continuidad, ni tampoco tuvo carácter Mundial.
Fue, en Granada, por primera vez que se realiza una convocatoria concibiendo al Tango como un género capaz de estimular y lubricar la relación de ciudades distintas y distantes. Fue, sin duda, una idea que emanó de la propia lógica del Festival granadino. No es frecuente, incluso, que un acontecimiento tenga tan alto nivel de correspondencia entre la forma y criterios organizativos y los contenidos que lo soportan. Era necesario, imaginar, al país del Tango como un "Archipiélago de ciudades de países diversos" para reconocer la legitimidad de que artistas provenientes de ciudades lejanas a la cuna porteña de Buenos Aires y Montevideo, puedan interpretar y recrear al Tango, no como la copia de una cultura ajena sino como manera genuina y eficaz de expresar su propia experiencia urbana.
Cuando en 1981 se publica el libro "Granada Tango" subtitulado "Libro para bailar con las ciudades y en solidaridad con nosotros mismos" los autores no podían suponer que 14 años mas tarde, el Tango iba a "bailar" por primera vez en su historia, en Granada, con 13 ciudades distintas. Tampoco fue posible advertir para los autores del libro "Granada Tango" el crecimiento que el género del tango iba a tener mas de una década después. Los motivos de la expansión internacional del tango es, hoy, difícil explicarla pero todo indica que el fin de milenio encontrará al género del Tango en perfecto estado de salud.
Horacio Révora